logologo25

 

Es Mercadal

portaddaya

macaret

Port d'Addaia y Na Macaret, Menorca
Descripción: Menorca
En este caso se puede objetar que el comentario no debería situarse junto a otros que se refieren a calas y playas, pero lo justifica el encanto de una zona donde hay playa aunque sea muy pequeña, la de Na Macaret, y un estupendo abrigo para los barcos, el de Port d’Addaia, cuya entrada, eso sí, requiere cierta pericia para sortear los escullos e islotes que la guardan. Entre ambos puntos, otro resguardo, el de Cala Molí, donde tienen su barquita algunos alaiorenses y que quizás estuvo en el origen de la urbanización, de ambiente muy familiar. La vegetación de marisma que aparece en sus orillas delata la presencia de agua dulce y es que antiguamente, la que procedía del pequeño barranco que aquí acaba, hacía funcionar el molino que le dio nombre.

 

arenal

Arenal d'en Castell, Menorca

El gran arco arenoso de esta playa queda enmarcado por dos promontorios rocosos. El más notable, la Punta Grossa, se prolonga mar adentro cerrando a los vientos de levante una bahía de mayores dimensiones en la que también se encuentra el Macar de sa Llosa (a esta playa más pequeña se llega andando desde la zona de Son Parc, más al oeste). Con bares y restaurantes y muchas ofertas de material para disfrutar de los deportes acuáticos, el Arenal es una playa que se reparte entre usuarios muy jovenes y turismo familiar. Y los hoteles y edificaciones que la rodean reflejan que su adecuación a los usos turísticos no es reciente.

tirant

Cala Tirant, Menorca

Al otro lado de la península en la que sigue creciendo Fornells, dándole la espalda, esta playa se ha relacionado desde siempre con la población de la bahía. Y aquí también va en aumento el espacio urbanizado, reflejo del interés que despierta la zona y la buena situación del núcleo de construcciones más nutrido, en una de las laderas rocosas. A este sector se llega por una carretera que tiene su arranque cerca de Ses Salines de Fornells, pero se accede mejor a la playa por un desvío no asfaltado que sale de la carretera a Cavalleria. La playa mantiene las interesantes condiciones de antaño gracias a su extensión y a esa concentración de las casas al margen del arenal. Detrás de éste, aún se mantiene vivo un humedal en el que crecen los tamarindos.

caballeria

Platja de Cavalleria, Menorca

Los arenales de Cavalleria y Farragut se toman habitualmente por una sola playa a la que se da el primero de los nombres citados. Son muy frecuentados, a pesar de su relativo aislamiento, y los fondos próximos son interesantes para practicar el buceo. Aquí, los tonos cobrizos que dominan el paisaje rompen con la insistencia de los grises y el negro, tan característicos de la costa norte. La cercanía es la mejor excusa para combinar la jornada playera con la visita del Cap de Cavalleria, el Port de Sanitja –uno de los enclaves colonizados por los romanos– y el Ecomuseu. La península termina en un peñón y su faro corona el punto más septentrional de la isla. Desde allí puede verse un islote, la Illa dels Porros, que desaparece bajo el oleaje cuando el mar se alborota.

binimella

Binimel·là, Menorca

Conduce a esta amplia y confortable playa una desviación que sale del antiguo Camí de Tramuntana, hoy en día asfaltado, pero no ocurre lo mismo con este tramo final aunque sea practicable. Toda la ruta desde Es Mercadal puede considerarse de interés paisajístico. También la misma playa, a pesar de que antiguos intentos de urbanizarla aún afeen algunas vistas. Ahora, la protege su inclusión en la Área Natural de Especial Interés que va de Els Alocs a Fornells. Si se dispone de tiempo, se puede pasear hasta las playas de Farragut y Cavalleria, o sólo hasta la intermedia Cala Mica. O bien adentrarse en los terrenos del Pla Vermell (vermell, rojo, por el color de sus suelos), donde la presencia de agua dulce permite un atisbo de fertilidad en medio de la sequedad de los pedregales.

pregonda

Cala Pregonda, Menorca

Para acceder a Pregonda, lo mejor es situarse en la vecina Binimel·là y andar hacia el noroeste por el sendero que transcurre a escasos metros de la costa. La sorpresa ya se intuye antes de superar el último altozano, tras el cual aparece un conjunto único de transparentes aguas, arena fina y pinar al fondo. Su belleza tiene el marchamo de las pequeñas calitas del sur, por lo que destaca aún más en medio de esta costa particularmente agreste, y los escollos que la protegen del mar abierto contribuyen a crear esa atmósfera que parece propia de otras latitudes. La arena está repartida en dos pequeñas playitas, la primera que se encuentra al llegar por donde indicábamos se distingue con el nombre de Pregondó.

© Autocares Hernadez Mora 2011 - Todos los derechos reservados  |  Aviso Legal  |  Política de protección de datos  |